Edición 27/02

Icono

«Describe tu aldea y serás universal», decía Tolstoi. ¿Y por qué no intentar el ejercicio contrario?

La crisis apasiona


Por JUAN VILLORO (El País)

En el fútbol, la ilusión siempre es más importante que la realidad. La extraordinaria hinchada del Athletic de Bilbao acaba de demostrar en dos finales que los resultados no determinan que el fervor triunfe en las tribunas. Para el forofo, el marcador es una estadística de tristeza o alegría, pero no define el interés por el juego ni el sentido de la identidad.

Este mes, una Europa rota mostrará su integridad en los estadios. El deporte es una versión incruenta de la guerra y una refutación simbólica de la economía: Argentina perdió en las Malvinas pero Maradona ganó en la cancha en el Mundial de 1986 y la acaudalada Francia, campeona vigente, cayó ante la desafiante Senegal en 2002.

La Eurocopa 2012 tiene un aire de “otra Europa”. Los partidos se disputarán en Polonia y Ucrania, países salidos de la niebla y la noche futbolística. Las naciones más afectadas por la crisis –Grecia, Portugal, España– no se perderán el cotejo en esos estadios del hinterland.

Durante décadas, el fútbol ha ofrecido un peculiar camino de superación social: el niño que comienza a chutar descalzo en una playa de Brasil o Camerún desea concluir su camino anunciando zapatos deportivos en Europa. No hay torneo mundial de mayor exigencia futbolística que la Champions ni equipos con más poder adquisitivo que los europeos. Los peregrinos de pies perfeccionados en campos de tierra buscan el césped de señalados paraísos: Wembley, San Siro, Santiago Bernabéu.

Aunque el fútbol no ha dejado de ser un negocio especulativo e irresponsable, desde el punto de vista psicológico, los aficionados estamos descalzos. La Eurocopa de Polonia y Ucrania será vista con el desmesurado afán de que el juego mejore la realidad.

España llega como campeona del mundo pero con fisuras marca Bankia. En su primer partido después de Sudáfrica 2010, empató con México y luego fue goleada por Argentina. No contará con Puyol ni con David Villa, su máximo anotador en el Mundial. Pero, sobre todo, debe sanar las heridas abiertas por la cizaña de José Mourinho. Obedeciendo la táctica de guadaña de su entrenador, el notable Sergio Ramos se ha convertido en el jugador más expulsado en la historia del Real Madrid (¡y apenas tiene 26 años!). Buena parte de sus patadas han ido a dar a los tobillos de los barcelonistas. Para serenar los ánimos, Vicente del Bosque deberá mostrar, una vez más, que es el hombre más apacible del reino.

Una de las sorpresas del Mundial de Sudáfrica fue que el mejor oráculo resultó ser un pulpo alemán. Nada es tan difícil como vaticinar lo que ocurrirá, sobre todo porque las noticias que llegan de las selecciones son atractivamente contradictorias.

Alemania es una fábrica en construcción. Cuenta con un gran portero, líneas sólidas y ordenada entrega, pero carece de las individualidades que han definido sus históricas proezas. Holanda jugó en la final de Johanesburgo como un equipo karateca que estuvo a punto de fracturar a Xabi Alonso. El talento de sus titulares es mercurial y alcanza niveles trágicos en Arjen Robben, que parece haber perdido el pelo por los nervios que le suscitan los porteros y tiene facciones perfectas para sufrir el desperdicio de una gran jugada. Desde hace tiempo, Portugal es una mezcla de talento y rudeza innecesaria, una selección de apuestos duelistas de barrio que acaban por encajarse un cuchillo en el pie. Inglaterra tiene siete jugadores que rebasan los 30 años; es la veteranía que insiste. El Dr. Johnson dijo que quien se volvía a casar confirmaba “el triunfo de la esperanza sobre la experiencia”. Inglaterra es una selección de segundo matrimonio. Italia, primer rival de España, representa, como de costumbre, una molesta incógnita. De los dos equipos sede, Polonia parece el más fuerte. El triunfo de Ucrania es llegar por primera vez a una Eurocopa. ¿Y qué decir de Grecia, que en 2004 fue la campeona más aburrida de la historia? Desde el punto de vista simbólico, el país que dio nombre a Europa y vive en la zozobra de ser expulsado de la comunidad, merece no perder de inmediato (hay pocas posibilidades de que se enfrente con Alemania, pero sería genial que derrotara a los teutones con un 1-0 de cruenta austeridad).

Total, que una vez más no sabemos nada. Sin embargo, los sufrimientos del entorno nos autorizan a soñar. En 1962 se puso en duda que un país tan pobre como Chile pudiera organizar un Mundial. La nación de pescadores y poetas respondió con un lema irrefutable: “Porque nada tenemos, lo haremos todo”. Ese ideal compensatorio define la Eurocopa 2012. El continente más próspero del planeta inaugura incertidumbres y perfecciona su ilusión.

Artículo original en EL PAÍS

Anuncios

Archivado en: Columnas +,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Edición 27/02 no es más que una "revista de prensa" que mezcla columnas y artículos propios con piezas arbitrariamente escogidas del periodismo nacional e internacional que van marcando estos años.

Únete a otros 1.056 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: