Edición 27/02

Icono

«Describe tu aldea y serás universal», decía Tolstoi. ¿Y por qué no intentar el ejercicio contrario?

La crisis de dos caras

Por ÓSCAR LANDERRETCHE (La Tercera)

Desde un punto de vista financiero, un país es una comunidad que comparte riesgo y que, por ende, comparte deuda. En esto un país es similar a una familia. Los unen lazos afectivos, emocionales y culturales, por cierto, pero también una disposición a asumir obligaciones en conjunto. La viabilidad de una familia, en gran medida, se ve probada cuando sorpresivamente surgen nuevas obligaciones financieras y se sortean en conjunto… o no. Por eso, una familia que “debe unida” tiene que preocuparse de la generación de ingresos de todos y de los comportamientos financieros de cada uno. Una familia que “debe unida” requiere algo de planificación centralizada, algo de coordinación financiera, algo de gobierno.

Lo mismo pasa con los países. Observemos lo que está pasando en EEUU y en Europa.

En Europa se está poniendo a prueba la disposición de los países de la comunidad a “deber juntos”. Porque si deben juntos, igual que en una familia que permanece unida hay que asumir, en conjunto, los errores e irresponsabilidades de los miembros. Los titubeos, indecisiones y angustias del sistema político europeo se resumen en una pregunta: ¿Somos o no somos? Todavía están discutiendo la respuesta. El mundo mira…

Entre los gringos, los chiquillos estos del Tea Party han hecho saber que no están dispuestos a asumir deuda para financiar un sistema de bienestar que favorece a sectores que consideran parásitos. Entre los sectores conservadores de EEUU hay una crisis de la disposición a “deber juntos”. Los niños del gobierno demócrata, por otro lado (a mi juicio, justificadamente), argumentan que la recuperación de la cohesión social y la salud de la economía es un proyecto colectivo que requiere un esfuerzo común, un financiamiento común y, por ende, una deuda común. Mientras escribo esta columna, el Presidente Obama se encuentra a punto de anunciar un agresivo plan de reactivación que apuesta a que la mayoría del país está de acuerdo con él y no con los cabeza de tetera. El mundo mira…

No es casualidad que coincidan temporalmente estas “crisis de deuda común” y las crisis de los sistemas políticos que observamos globalmente. Son dos lados de la misma moneda; dos expresiones de un mismo fenómeno; dos formas de hacer la misma pregunta. ¿Somos realmente parte de una comunidad? ¿Son las reglas de decisión y de repartición de poder suficientemente eficientes y justas como para que sigamos juntos? ¿Tiene sentido que “debamos juntos” mientras no resolvamos esto?

Asimismo, en Chile, no es casualidad que tengamos una crisis financiera en la educación y, al mismo tiempo, una crisis de nuestro sistema político. Aquí también son dos caras de la misma moneda. La pregunta por el rol del Estado en el financiamiento de la educación, es, finalmente, la pregunta de si esa deuda gigante que tiene Chile con su pueblo, que se expresa en la desigualdad, y que se nos ha dicho se pagará con acceso a educación de calidad, tiene letras y cuotas que son obligaciones comunes o no. Si los que tienen están dispuestos a asumir esa deuda y a los que se les promete educación están dispuestos a seguir perteneciendo a nuestro acuerdo social. Todavía estamos discutiendo la respuesta. El mundo mira…

Artículo original en La Tercera

Anuncios

Archivado en: Columnas +, , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Edición 27/02 no es más que una "revista de prensa" que mezcla columnas y artículos propios con piezas arbitrariamente escogidas del periodismo nacional e internacional que van marcando estos años.

Únete a otros 1.056 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: