Edición 27/02

Icono

«Describe tu aldea y serás universal», decía Tolstoi. ¿Y por qué no intentar el ejercicio contrario?

Felipe Berríos s. j., el hereje

Por CARLOS PEÑA (El Mercurio)

El cura Felipe Berríos -que acaba de cambiar la pobreza santiaguina en la que vivía, por la miseria de Burundi- irrita, casi al límite de la exasperación De eso no cabe ninguna duda; y si la hubiera, bastaría repasar las Cartas al Director, a muchos católicos.

¿Por qué los irrita alguien como él y, en cambio, un delincuente indudable como Marcial Maciel apenas les provoca silencio?

No es, desde luego, que a este cura le falte la fe. Felipe Berríos la tiene como nadie: guiado por ella, eligió vivir como pobre, casi con lo mínimo, al extremo de que el último tiempo incluso las privaciones de su humilde casa santiaguina le pudieron parecer un lujo. En una palabra, Berríos, en razón de su fe, vivió una pobreza consentida: eso de que Dios eligió ser pobre para hacernos ricos con su pobreza, Berríos, al revés de muchos de sus críticos, se lo tomó en serio, y no lo consideró una simple metáfora de alguna hondura teológica menos exigente.

Así que el problema no puede ser ése. No es un asunto de fe.

Tampoco es un problema pastoral.

Felipe Berríos practicó como ninguno la parábola del buen samaritano. Y con su ejemplo mostró a creyentes y no creyentes hasta dónde podía llegar la caridad: eso de amar al prójimo por amor a Dios. ¿De qué otra forma se explica que este cura haya podido, casi a pulso, poner término a los campamentos en Chile por la simple vía de entusiasmar a miles y miles de jóvenes, a algunos que creían y a otros que no?

El problema no fue ése.

¿Cuál fue entonces la causa de tanta ira por parte de esos católicos a los que, al mismo tiempo, los crímenes de Maciel dejaron tibios?

El problema fue que Felipe Berríos, con el ejemplo de sus obras, mostró cuán absurdo era reducir la doctrina eclesial a un código de conducta relativo a la vida sexual de las personas y la fe a un puñado de creencias sobrenaturales. Un Techo para Chile -la obra que casi a pulso emprendió- fue un ejemplo elocuente de que la fe puede contagiar las relaciones sociales y mostrarse, como se decía hasta hace unos años, cuando la teología de la liberación no era una mala palabra, en la praxis social.

Ése fue, sin duda, uno de los problemas: que Berríos se empeñó en mostrar que la ética cristiana, en vez de ser una ascesis de la sexualidad, era, sobre todo, la afirmación de que cada uno es el guardián de su hermano. Que la pregunta que los creyentes deben responder no es ¿cuál es la verdad?, sino ¿dónde está Abel?

El otro problema fueron sus opiniones.

Si las obras del cura Berríos mostraron, con elocuencia, que esto de creer parece ir más allá de portarse bien a la hora de la sexualidad, sus opiniones recordaron que creer es distinto a suprimir el propio discernimiento. Por eso en materias como el uso del condón o el divorcio, Felipe Berríos insistió en lo obvio: que la moral no consiste en aplicar un manual de instrucciones a los desafíos que nos presenta la vida, sino en discernir lo que, en cada caso, debe estimarse correcto.

Un cura opinante -que en vez de creer que atesora un puñado de verdades en todas las esferas de la vida, cree que su fe no lo exime ni de dudar ni de decidir- es simplemente inaceptable para quienes piensan que tener fe es lo mismo que adherir, a pie juntillas, a una ortodoxia, a quienes piensan que cuidar la verdad teológica, supuesto que la haya, es lo más importante de la vida.

En suma, el cura Berríos, con su empeño por opinar y atender a la magnífica complejidad humana, les parecía demasiado cercano a un hereje.

Y eso, claro, para quienes piensan que no hay nada superior a la doctrina eclesial, es peor que la pedofilia.

No es raro, entonces, que ese puñado de católicos, mientras se indignaban con el ejemplo de Felipe Berríos, guardaran ominoso silencio, e incluso insinuaran comprensión, con el delincuente de Marcial Maciel.

Publicado en el diario El Mercurio.

Anuncios

Archivado en: Columnas +,

One Response

  1. Anonymous dice:

    >ola no me sirve esto necesito opiniones

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Edición 27/02 no es más que una "revista de prensa" que mezcla columnas y artículos propios con piezas arbitrariamente escogidas del periodismo nacional e internacional que van marcando estos años.

Únete a otros 1.056 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: