Edición 27/02

Icono

«Describe tu aldea y serás universal», decía Tolstoi. ¿Y por qué no intentar el ejercicio contrario?

Hora de refundar Europa


Por ANDREU MISSÉ (El País)

La Unión Europea debe refundarse y aplicar medidas radicales para salvar el sueño gestado tras la II Guerra Mundial. Esta es la conclusión del informe que el Grupo de Reflexión sobre el futuro europeo, presidido por Felipe González, hará público hoy. El momento no puede ser más crucial. Con un Tratado de Lisboa que no ha servido para dinamizar las instituciones, cada vez más relegada en la escena internacional, sacudida por la recesión mundial y amenazada por la crisis griega, la Unión Europea atraviesa su peor momento.

Y el llamado grupo de sabios, constituido en diciembre de 2007 por una docena de personalidades, es contundente. El informe de 34 páginas, al que ha tenido acceso EL PAÍS, concluye que Europa no puede prescindir de la energía nuclear, debe dar entrada a Turquía, renunciar a las jubilaciones anticipadas, cambiar la política migratoria para potenciar la inmigración cualificada, impulsar de forma decisiva la investigación científica y tecnológica… Las reformas tienen que ser urgentes y profundas.

“Nuestras conclusiones no son tranquilizadoras ni para la Unión ni para los ciudadanos”, advierte el documento, que describe el panorama sin concesiones: “Crisis económica global, Estados yendo a salvar a sus bancos, envejecimiento de las poblaciones que amenazan la competitividad de nuestras economías y la sostenibilidad de nuestro modelo social, presiones a la baja en costes y salarios, desafíos por el cambio climático, creciente dependencia energética, cambio hacia el Este en la distribución global de la producción y el ahorro”. “Y por encima de todo esto”, añade, “las amenazas del terrorismo, crimen organizado y proliferación de armas de destrucción masiva planean sobre nosotros”.

En síntesis: “Por primera vez en la reciente historia de Europa existe el temor generalizado de que los niños de hoy tendrán una situación menos acomodada que la generación de sus padres”. “Hoy”, añade el informe, “vivimos en una época de inseguridad”.

Los expertos, sin embargo, creen que Europa puede tener una respuesta positiva para todos estos retos. Todo dependerá de la capacidad de la UE “para asegurar un crecimiento sólido y una cohesión interna dentro de la Unión”.

Los desafíos actuales, sostiene el informe, exigen que el modelo social de mercado “sea redefinido y adaptado al contexto cambiante”. Es cierto que ese modelo “ayudó a transformar Europa, después de la II Guerra Mundial, en un área de poderosas industrias y servicios con un fuerte potencial de creación de empleo, que a su vez permitió un justo sistema de protección social”. Era el “círculo virtuoso que unía responsabilidad y competitividad”.

Pero durante las últimas dos décadas, Europa ha perdido terreno frente a sus principales competidores en lo relativo al crecimiento, la generación de empleo y la posibilidad de mejorar sus estándares de vida. Por otra parte, el consenso entre la dimensión social y el mercado se ha visto “desprestigiado en la medida en que las desigualdades han aumentado”. Para muchos europeos la exclusión y las deficientes condiciones de trabajo son todavía una realidad.

La tesis central del informe es que “la respuesta a este problema no es poner fin a las reformas económicas. Sino que, por el contrario, un renovado énfasis en aumentar la eficiencia económica necesita ir de la mano de nuevas políticas sociales”. En otras palabras: “La sostenibilidad del modelo económico y social europeo dependerá de nuestra capacidad de restaurar un equilibrio dinámico entre las dimensiones del desarrollo económico, social y medioambiental”.

El trabajo adopta una perspectiva muy realista de la situación de desventaja en la que está cayendo Europa, tanto desde un punto de vista económico como desde la perspectiva de su influencia mundial. “Con un crecimiento más lento que sus principales competidores, la parte europea está inevitablemente declinando”. Y se prevé que en 2030 “Asia esté en la vanguardia del desarrollo científico y tecnológico”.

Uno de los desafíos más inquietantes es la relación entre Europa y sus ciudadanos, que hasta ahora se ha caracterizado por “un consenso pasivo”. La situación ha cambiado mucho y ahora “los europeos cada vez demandan más a la Unión Europea, son muy críticos con sus resultados y expresan dudas sobre la legitimidad del proyecto europeo”. El equipo dirigido por Felipe González exige “actualizar el pacto entre la Unión Europea y sus ciudadanos haciendo uso pleno de las herramientas proporcionadas por el Tratado de Lisboa para reactivar la participación y apoyo público”.

Para aumentar el sentimiento de pertenencia al proyecto europeo se propone el desarrollo de los derechos políticos. El informe sugiere que los Estados miembros deberían conceder derechos de voto en sus procesos electorales a los nacionales de otros Estados miembros, después de un cierto periodo de residencia y de pago de impuestos. En la misma línea propone introducir listas transfronterizas en las elecciones al Parlamento Europeo.

El documento reconoce que hasta ahora las elecciones europeas, que registran niveles de participación cada vez más bajos, no han logrado suscitar el interés de los ciudadanos. Y considera que “los ciudadanos deben tener un conocimiento mayor de las políticas europeas y sobre todo poder identificarse con los políticos europeos”. En concreto, propone que para las futuras elecciones “los partidos políticos europeos deberían presentar verdaderos programas europeos y elegir a los candidatos para el puesto del presidente de la Comisión”.

Con el mismo fin de reforzar ese sentimiento de pertenencia de los ciudadanos a Europa, se insiste en la necesidad de aumentar la “publicidad y transparencia” del trabajo de las instituciones y de las decisiones políticas importantes, como fueron los nombramientos del presidente permanente del Consejo Europeo y de la Alta Representante. De manera específica se hace un llamamiento al uso “sistemático de los recursos digitales (e-governance)”.

También se recomienda “reforzar los servicios de información proporcionados por las autoridades locales para aumentar la conciencia pública de los derechos y beneficios que comporta la ciudadanía europea”. De la misma manera, se sugiere “un instrumento administrativo”, como un carné, que “podría ser prueba de la ciudadanía europea y ser usado de manera voluntaria para acceder a los derechos de residencia, empleo y Seguridad Social”.

La creación del Grupo de Reflexión fue una iniciativa del Consejo Europeo de diciembre de 2007, cuando era presidido por Nicolas Sarkozy. Junto al presidente González, hay dos vicepresidentes: Vaira Vike-Freiberga, ex presidenta de Letonia, y Jorma Ollila, ex presidente ejecutivo de Nokia. Completan el grupo otras nueve personalidades, entre ellos, Lech Walesa, histórico líder sindical anticomunista polaco, o el italiano Mario Monti, ex comisario de Competencia. El grupo comenzó sus trabajos a finales de 2008, y en este año y medio de trabajo, los 12 sabios han mantenido 15 reuniones y escuchado la opinión de políticos e intelectuales como Jacques Delors, Pascal Lamy, Alain Lamassoure, Jean Pisani, Peter Sutherland o Antonio Vitorino.

———-
Propuestas sobre temas candentes

Son asuntos candentes los que los expertos encabezados por Felipe González han estudiado con detenimiento: la dependencia energética, el futuro de la ampliación, el funcionamiento del mercado interior y el papel de Europa como actor global. Estas son las propuestas del Grupo de Reflexión sobre estos problemas, decisivos para el futuro de la Unión Europea.

Seguridad energética y energía nuclear

El estudio aborda el crucial desafío que supone la dependencia energética europea de los altos precios de importación del petróleo, gas y carbón. Estas compras suponen el 50% de las importaciones europeas, factura que se elevará hasta el 60%. Y como los hidrocarburos podrían representar hasta el 80% del consumo energético europeo, los expertos se proponen revolucionar las medidas sobre eficiencia energética. Igualmente se recomienda aumentar el peso de las energías renovables. Ahora bien, sin olvidar las posibilidades que ofrece la polémica energía nuclear. El documento asegura que “la búsqueda de un mix [consumo] energético más viable debe implicar también el recurso a la energía nuclear. Europa no puede permitirse prescindir de esta importante fuente de energía”.

Europa debe honrar sus compromisos con Turquía

La Unión Europea debe permanecer abierta a nuevos Estados, “valorando a cada candidato según sus propios méritos y de conformidad con los criterios de asociación”, sostiene el Grupo de Reflexión. “La unión debe hacer honor a sus compromisos en relación con los actuales candidatos, incluido Turquía, y continuar con el proceso de negociación”, añade el informe. Se trata de una recomendación muy comprometida teniendo en cuenta la conocida posición del presidente francés, Nicolas Sarkozy, padrino del informe, y de la canciller alemana, Ángela Merkel, ambos claramente opuestos a la entrada de Turquía en la Unión.

Crecimiento a través del conocimiento

Europa está perdiendo el tren de la investigación y el desarrollo científico y tecnológico, según el informe. En 2025 cerca de un millón de estudiantes chinos e indios estudiarán en el extranjero. Unas cifras que contrastan con el reducido número de europeos que estudian fuera de Europa. Más grave aún: sólo 27 universidades europeas figuran en la lista de las 100 más importantes del mundo, mientras que EE UU cuenta con 57. Por ello, el documento propone “desarrollar una red al máximo nivel de establecimientos de educación superior que puedan competir con los mejores del mundo”. Eso sí, precisa que “la búsqueda de la excelencia no puede impedir un esfuerzo paralelo de promocionar un mayor acceso a la educación universitaria”. En materia de financiación, “los estudiantes con altos ingresos deberían contribuir a los crecientes costes de la educación, mientras que un sistema de becas y préstamos debería estar disponible para los estudiantes que precisan apoyo financiero”. En definitiva, la educación y la búsqueda de la excelencia de convierten en una de las tareas más urgentes que debe plantearse la UE.

Contra las jubilaciones anticipadas

La tendencia de envejecimiento conduce a “una insostenible presión sobre los sistemas de bienestar, salud y pensiones, y a negativos resultados para el crecimiento económico y la fiscalidad”.

El estudio destaca la explosiva situación europea, que combina las más altas expectativas de vida con la más baja fertilidad. A la vista de estos datos, y teniendo en cuenta que la actual edad promedio de jubilación es de 62 años para los hombres y 60 para las mujeres, si no se aplican políticas compensatorias en los próximos 40 años, resultará que cada cuatro trabajadores contribuyentes deberán sostener a tres jubilados. Para ello propone “desalentar las actuales prácticas de jubilación anticipada” y estima que “la jubilación debería convertirse en una opción para los individuos más que una obligación”. Los expertos se muestran partidarios de prolongar la edad laboral mediante programas de formación. Claro está, debe lograrse que la contratación de los trabajadores mayores resulte más atractiva.

Inmigrantes cualificados

El panorama demográfico descrito es espeluznante. Sin inmigración, la fuerza laboral europea caerá en 68 millones de personas en 2050. Consideran los sabios que es urgente cambiar de actitud y aprender de países como Canadá, Australia y Estados Unidos, que compiten por captar emigrantes cualificados. El informe sugiere crear una política de inmigración común a medio y largo plazo que tenga como objetivo a los inmigrantes cualificados. Los expertos abogan porque los inmigrantes disfruten de “los mismos derechos sociales que los nacionales de la UE”.

Nuevo pacto para el mercado único

Los expertos lamentan que el desarrollo del mercado único ha sido largamente obstaculizado por dos procesos simultáneos. En primer lugar, por la resistencia de algunos Estados miembros a aplicar el mercado interior, las reglas de competencia y las normas sobre las ayudas de los Estados. Y en segundo término, por la tendencia de otros países a oponerse a la coordinación fiscal.

El pacto que se propone es ampliar el mercado único a sectores en los que se ha desarrollado poco, sobre todo los servicios, incluidos los financieros.
Publicado en el diario El País de España.

Anuncios

Archivado en: Reportajes +, , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Edición 27/02 no es más que una "revista de prensa" que mezcla columnas y artículos propios con piezas arbitrariamente escogidas del periodismo nacional e internacional que van marcando estos años.

Únete a otros 1.056 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: